{"id":540,"date":"2020-09-09T04:22:01","date_gmt":"2020-09-09T07:22:01","guid":{"rendered":"http:\/\/fundacionrodneyarismendi.org\/home\/?p=540"},"modified":"2020-10-12T16:22:36","modified_gmt":"2020-10-12T19:22:36","slug":"en-el-bicentenario-del-nacimiento-de-federico-engels","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/fundacionrodneyarismendi.org\/home\/en-el-bicentenario-del-nacimiento-de-federico-engels\/","title":{"rendered":"En el bicentenario del nacimiento de Federico Engels"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">El 28 de noviembre de 1820 nac\u00eda Federico Engels, ese brillante autodidacta al que Marx consideraba el hombre m\u00e1s culto de Europa, un \u201cverdadero diccionario uni-versal\u201d, admirando su extraordinaria capacidad de trabajo. En verdad, adem\u00e1s de manejar una docena de idiomas, sus estudios abarcaron un amplio abanico y su obra sin duda tiene un valor en s\u00ed misma, aunque muchas veces sea subestimada por estar bajo la enorme sombra de Marx. Con su gran generosidad e inusual mo-destia, \u00e9l mismo se autocalific\u00f3 de \u201csegundo viol\u00edn\u201d en el d\u00fao que formaba con su amigo. Tambi\u00e9n, andando el tiempo, fue blanco de menosprecio y cr\u00edticas acerbas por razones tan estrechas como sesgadas pol\u00edticamente, de modo que no vale la pena considerarlas aqu\u00ed.<br \/>\nLa relaci\u00f3n entre Marx y Engels no tiene igual en la historia. Fue, m\u00e1s que una amistad, una verdadera simbiosis personal e intelectual, que permiti\u00f3, no s\u00f3lo la colaboraci\u00f3n en muchos trabajos fundamentales sino que uno escribiera textos que el otro no ten\u00eda inconveniente en firmar. El v\u00ednculo personal no se reduc\u00eda a Marx sino a toda la familia, que Engels integraba a modo de un t\u00edo. Su v\u00ednculo con las hijas de Marx fue perdurable, en particular con Eleanor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-546 aligncenter\" src=\"http:\/\/fundacionrodneyarismendi.org\/home\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/engels-marx-flia.png\" alt=\"\" width=\"348\" height=\"215\" srcset=\"http:\/\/fundacionrodneyarismendi.org\/home\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/engels-marx-flia.png 348w, http:\/\/fundacionrodneyarismendi.org\/home\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/engels-marx-flia-300x185.png 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 348px) 100vw, 348px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Engels, Marx y sus hijas<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Engels soport\u00f3 por veinte a\u00f1os un trabajo que odiaba, gestionando los negocios familiares, porque le permit\u00eda sostener no s\u00f3lo a Marx y su familia, para liberarlos de apremios econ\u00f3micos, sino apoyar a muchos compa\u00f1eros y aportar fondos al movimiento. Cuando terminaba de corregir las pruebas de imprenta del primer libro de El Capital Marx le escribe a Engels, que estaba en Manchester: \u201c16 de agos-to de 1867 a las dos de la ma\u00f1ana: Querido Fred: Acabo de corregir el \u00faltimo pliego (el 49) del libro. [\u2026] Este tomo, por lo tanto estar\u00e1 terminado, y que ello fuera po-sible lo debo \u00fanicamente a ti. Sin tu sacrificio por m\u00ed, jam\u00e1s hubiera podido realizar el enorme trabajo de escribir los tres vol\u00famenes. \u00a1Te abrazo, lleno de gratitud! Acompa\u00f1o dos pliegos de pruebas corregidas. He recibido las quince libras esterli-nas; muchas gracias. Te saludo, mi querido, amado amigo\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-541 aligncenter\" src=\"http:\/\/fundacionrodneyarismendi.org\/home\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/carta-marx01.jpg\" alt=\"\" width=\"259\" height=\"386\" srcset=\"http:\/\/fundacionrodneyarismendi.org\/home\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/carta-marx01.jpg 259w, http:\/\/fundacionrodneyarismendi.org\/home\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/carta-marx01-201x300.jpg 201w\" sizes=\"auto, (max-width: 259px) 100vw, 259px\" \/><strong>Carta original de Marx a Engels<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De esa vida burguesa a la que lo destinaba su origen, escap\u00f3 a trav\u00e9s de la intensa militancia en el movimiento obrero y revolucionario, la labor intelectual y, en lo personal y afectivo, uni\u00e9ndose a una obrera irlandesa, Mary Burns, su primer amor. Mary y su hermana Lizzie, su segunda pareja, lo introducen a los problemas de la inmigraci\u00f3n irlandesa en Inglaterra. A su muerte, Engels preparaba un estu-dio sobre la historia de Irlanda.<br \/>\nEn su juventud la hu\u00edda de la actividad comercial e industrial de la familia lo llev\u00f3 a hacer el servicio militar en el arma de artiller\u00eda y a asistir como oyente a clases en la universidad, donde se vincul\u00f3 a los j\u00f3venes hegelianos. En ese contexto aprendi\u00f3 esgrima y se bati\u00f3 a duelo algunas veces. En su primera juventud escribi\u00f3 poes\u00eda y mostr\u00f3 buenas aptitudes para el dibujo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-542 size-medium\" src=\"http:\/\/fundacionrodneyarismendi.org\/home\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/AutorretratoDeFriedrichEngels19Anos-211x300.jpg\" alt=\"\" width=\"211\" height=\"300\" srcset=\"http:\/\/fundacionrodneyarismendi.org\/home\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/AutorretratoDeFriedrichEngels19Anos-211x300.jpg 211w, http:\/\/fundacionrodneyarismendi.org\/home\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/AutorretratoDeFriedrichEngels19Anos.jpg 440w\" sizes=\"auto, (max-width: 211px) 100vw, 211px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Autorretrato de Friedrich Engels 19 a\u00f1os<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Luego sus preocupaciones intelectuales y sociales lo llevaron a publicar, con pseud\u00f3nimo, art\u00edculos period\u00edsticos sumamente cr\u00edticos, como las Cartas desde Wuppertal, que ya revelan un gran conocimiento de las condiciones de vida de los trabajadores.<br \/>\nEse detestado trabajo empresarial, sin embargo, le permiti\u00f3 conocer de primera mano la industria capitalista y la realidad de la vida econ\u00f3mica, as\u00ed como entrar en contacto con el proletariado de carne y hueso. Una experiencia que transmiti\u00f3 a Marx, estimulando sus estudios econ\u00f3micos y el v\u00ednculo con los movimientos sociales y pol\u00edticos de los trabajadores ingleses, como el cartismo y el owenismo. Algunos autores aducen que llev\u00f3 una doble vida, como burgu\u00e9s y revolucionario, pero su objetivo de vida estaba claro.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-549 aligncenter\" src=\"http:\/\/fundacionrodneyarismendi.org\/home\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/joven-engels.jpg\" alt=\"\" width=\"200\" height=\"191\" \/><strong>Joven Engels<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estuvo en las barricadas alemanas en el 48. Por su actividad pol\u00edtica y period\u00edstica fue perseguido en Colonia, huy\u00f3 a B\u00e9lgica, donde fue arrestado y deportado. La actividad pol\u00edtica consecuente fue la constante de su vida. No era un gran orador pero s\u00ed un eficiente organizador, atento a las cuestiones de la pr\u00e1ctica pol\u00edtica para elaborar conclusiones y generalizaciones te\u00f3ricas. Nunca dej\u00f3 de participar en las manifestaciones obreras del 1\u00ba de mayo, marcando presencia en el estrado, montado en la caja de un cami\u00f3n, pero sin hacer uso de la palabra. En 1842 que conoci\u00f3 a Marx, entonces redactor de la Rheinische Zeitung, al que los escritos de Engels parecieron excesivamente radicalizados en el marco de la estricta censura que reinaba en Prusia. Pero el v\u00ednculo continu\u00f3 y en 1843 la Deutschfranz\u00f6sische Jahrb\u00fccher public\u00f3 otro art\u00edculo de Engels: Elementos de una cr\u00edtica<br \/>\nde la econom\u00eda pol\u00edtica que, seg\u00fan Marx, era un \u201cgenial bosquejo sobre la cr\u00edtica de las categor\u00edas econ\u00f3micas\u201d. Al a\u00f1o siguiente publican juntos La sagrada familia, en pol\u00e9mica con Bruno Bauer y el idealismo de los hegelianos de izquierda. Juntos tambi\u00e9n escriben, en 1845-1846, La ideolog\u00eda alemana, un escrito filos\u00f3fico que permanecer\u00e1 in\u00e9dito por largo tiempo. Ante la dificultad para su edici\u00f3n, \u201centregamos el manuscrito a la cr\u00edtica roedora de los ratones, muy de buen grado, pues nuestro objeto principal: esclarecer nuestras propias ideas, ya hab\u00eda sido logrado\u201d.<br \/>\nEsas colaboraciones surgen del intercambio epistolar y los encuentros en Par\u00eds y Bruselas.<br \/>\nInstalado en Manchester desde 1842, por decisi\u00f3n paterna, para hacerse cargo uno de los negocios familiares, a los 24 a\u00f1os Engels publica una obra pionera en la sociolog\u00eda, s\u00f3lidamente documentada: La situaci\u00f3n de la clase obrera en Inglaterra (1845). No es, empero, y contra lo que algunos dicen, producto de un estudio as\u00e9ptico en el que los trabajadores son mirados como insectos bajo la lupa. Desde la dedicatoria hay una declarada toma de partido y una precisa comunicaci\u00f3n de su condici\u00f3n social. La obra es dedicada \u201ca las clases obreras de Gran Breta\u00f1a\u201d y les dice: \u201c\u2026 he renunciado a la sociedad y a los banquetes, al vino y al champ\u00e1n de la clase media, he consagrado mis horas de ocio casi exclusivamente al trato con simples obreros; me siento a la vez contento y orgulloso de haber obrado de esa manera. Contento, porque de ese modo he vivido muchas horas alegres, mientras al mismo tiempo conoc\u00eda vuestra verdadera existencia -muchas horas que de otra manera hubieran sido derrochadas en charlas convencionales y en ceremonias reguladas por una fastidiosa etiqueta [\u2026] Gracias a las amplias oportunidades que he tenido de observar al mismo tiempo a la clase media, vuestra adversaria, he llegado muy pronto a la conclusi\u00f3n de que ten\u00e9is raz\u00f3n, toda la raz\u00f3n, de no esperar de ella nin-guna ayuda. Sus intereses y los vuestros son diametralmente opuestos, aunque tra-te sin cesar de afirmar lo contrario [\u2026] Yo espero haber aportado suficientes prue-bas de que la clase media [\u2026] no persigue otro fin en realidad que el de enriquecer-se por vuestro trabajo\u2026\u201d.<br \/>\nPara la Liga de los comunistas, en la que ambos participaban, produjeron uno de los textos pol\u00edticos m\u00e1s notables y difundidos del mundo, el Manifiesto del Partido Co-munista, que, si bien debe su fuerza expresiva a la vigorosa redacci\u00f3n de Marx, cont\u00f3 con insumos elaborados por Engels, como sus Principios del comunismo.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-551\" src=\"http:\/\/fundacionrodneyarismendi.org\/home\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/f.-engels.jpg\" alt=\"\" width=\"287\" height=\"497\" srcset=\"http:\/\/fundacionrodneyarismendi.org\/home\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/f.-engels.jpg 287w, http:\/\/fundacionrodneyarismendi.org\/home\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/f.-engels-173x300.jpg 173w\" sizes=\"auto, (max-width: 287px) 100vw, 287px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al igual que Marx, ejerci\u00f3 el periodismo para publicaciones alemanas, brit\u00e1nicas y norteamericanas, entre otras. Son especialmente recordados sus art\u00edculos sobre la guerra de Crimea, la guerra civil norteamericana, las guerras austro-prusiana y franco-prusiana, las campa\u00f1as de Garibaldi, dentro del tema militar. En el \u00e1mbito dom\u00e9stico \u2013todos en la familia Marx ten\u00edan sobrenombres- y entre los amigos m\u00e1s cercanos, se lo apodaba \u201cel General\u201d, no s\u00f3lo por su elevada estatura y porte mar-cial sino por su especializaci\u00f3n en temas militares. Trotsky estudi\u00f3 la serie de no-tas publicadas en la Pall Mall Gazette cuando debi\u00f3 abocarse a la organizaci\u00f3n del Ej\u00e9rcito Rojo y a enfrentar la guerra civil y la intervenci\u00f3n extranjera contra la na-ciente revoluci\u00f3n rusa.<br \/>\nSu abordaje del tema, aunque despliega conocimientos t\u00e9cnicos, es esencialmente econ\u00f3mico, social y pol\u00edtico, en el entendido de que el armamento, que condiciona la t\u00e1ctica y la organizaci\u00f3n de los ej\u00e9rcitos, est\u00e1 directamente vinculado al desarro-llo t\u00e9cnico y econ\u00f3mico. El ej\u00e9rcito refleja las relaciones sociales y el desarrollo productivo y tambi\u00e9n los influye, antecediendo a veces en su surgimiento a la so-ciedad civil, como sostuvo Marx en los Grundrisse. Engels expone c\u00f3mo la derrota de Rusia en Crimea aceler\u00f3 el desarrollo de la industria capitalista en ese pa\u00eds.<br \/>\nEl enfoque siempre es hist\u00f3rico: no s\u00f3lo estudia la evoluci\u00f3n de la t\u00e9cnica y la or-ganizaci\u00f3n de la guerra en su interrelaci\u00f3n con los procesos pol\u00edticos y sociales, desarrollando una teor\u00eda de la violencia, sino que muestra una prospectiva de gran penetraci\u00f3n, por m\u00e1s que algunas veces, deba decir, \u201cla historia nos dio un ment\u00eds\u201d por un exceso de optimismo en sus previsiones. Luego de la guerra franco-prusiana escribe:<br \/>\n\u201c\u2026 para Prusia-Alemania no hay posibilidad de hacer otra guerra que la mundial. Y ser\u00eda una guerra mundial de magnitud desconocida hasta ahora. De ocho a diez mi-llones de soldados se aniquilar\u00e1n mutuamente, y adem\u00e1s, se engullir\u00e1n toda Euro-pa, dej\u00e1ndola tan devastada como jam\u00e1s lo hab\u00edan hecho las nubes de langosta. [\u2026] una imposibilidad absoluta de prever c\u00f3mo terminar\u00e1 todo esto y qui\u00e9n saldr\u00e1 vencedor en la lucha. S\u00f3lo un resultado no deja lugar a dudas: el agotamiento total y la creaci\u00f3n de las condiciones para la victoria definitiva de la clase obrera\u201d.<br \/>\nLuego de la muerte de Marx, Engels, con la ayuda de Kautsky y Eleanor, que conti-nuar\u00e1 esa tarea, dedic\u00f3 sus d\u00edas a publicar los trabajos in\u00e9ditos de su amigo, un \u00edmprobo trabajo que implic\u00f3 completar investigaciones, modificar, reconstruir, editar, seleccionar y descifrar borradores escritos en varios idiomas, con una cali-graf\u00eda incomprensible, abreviaturas, correcciones y referencias, que casi s\u00f3lo \u00e9l pod\u00eda leer: en particular los materiales para el tercer libro de El Capital que, en varias partes, eran poco m\u00e1s que notas. Acierta Lenin cuando dice que los dos to-mos les pertenecen a ambos, as\u00ed como considera todos sus escritos una obra com\u00fan. \u201cEl socialdem\u00f3crata austr\u00edaco Adler observ\u00f3 con raz\u00f3n que, con la edici\u00f3n de los tomos II y III de El Capital, Engels erigi\u00f3 a su genial amigo un monumento majestuoso en el cual, involuntariamente, grab\u00f3 tambi\u00e9n con trazos indelebles su propio nombre\u201d. Sin embargo Engels, con el tiempo, fue objeto de censura por su trabajo, acus\u00e1ndolo, entre otras cosas, de inventar el marxismo y el materialismo hist\u00f3rico.<br \/>\nAsimismo ten\u00eda que ocuparse de las traducciones de \u00e9sta y otras obras, firmadas por ambos o s\u00f3lo por Marx, prologar y cuidar de las nuevas ediciones, lo que hac\u00eda de manera escrupulosa, corrigiendo hasta los signos de puntuaci\u00f3n. Cuando muri\u00f3, en 1895, estaba planeando la publicaci\u00f3n de un cuarto tomo de El Capital, sobre teor\u00edas de la plusval\u00eda. A pesar de esa labor incesante Engels public\u00f3, en esa docena de a\u00f1os, algunos de sus textos fundamentales: en 1884, El origen de la familia, de la propiedad privada y del Estado; en 1886, Ludwig Feuerbach y el fin de la filosof\u00eda cl\u00e1sica alemana (en el ap\u00e9ndice publica las Tesis sobre Feuerbach, texto in\u00e9dito escrito por Marx en 1845); Dial\u00e9ctica de la naturaleza, que no pudo concluir. Adem\u00e1s deb\u00eda atender los concretos problemas pol\u00edticos que se le planteaban pues, desaparecido Marx, se convirti\u00f3 en el principal referente del movimiento obrero y la socialdemocracia, en especial la alemana, que se hab\u00eda desarrollado vigorosa-mente en ese per\u00edodo y de la nueva Internacional socialista. Esto significaba leer y responder todos los d\u00edas decenas de cartas, en varias idiomas, a todos los principa-les l\u00edderes de las diferentes secciones de la reci\u00e9n nacida Internacional y del parti-do alem\u00e1n, formulando cr\u00edticas, dando orientaci\u00f3n, proponiendo t\u00e1cticas y estrate-gias, as\u00ed como recibir visitantes de diversos pa\u00edses que peregrinaban buscando su aprobaci\u00f3n o su consejo. Desde este lugar Engels dio una lucha decidida contra el reformismo y el revisio-nismo que empezaban a penetrar en el SPD, desde la unidad con los lassalleanos, y con el est\u00edmulo del \u00e9xito electoral. En ese enfrentamiento, Engels public\u00f3 en Die Neue Zeit la Cr\u00edtica al programa de Gotha que, para proteger al partido de la censu-ra, Marx hab\u00eda aceptado que quedara limitada a los dirigentes. Tambi\u00e9n escribe sus observaciones al Programa de Erfurt, que env\u00eda a sus autores, Kautsky y Bernstein, y a la direcci\u00f3n. Cuando Vorw\u00e4rts, \u00f3rgano del partido, public\u00f3 la Introducci\u00f3n a La Lucha de clases en Francia, de 1895, mutilada de los fragmentos referidos a la insurrecci\u00f3n, Engels se indigna. Escribe a Kautsky (1 de abril de 1895) y a Lafargue (3 de abril), que el texto fue falseado \u201cpara que yo aparezca como un defensor pac\u00edfico de la legalidad a cualquier precio\u201d. En ese trabajo Engels explora las posibilidades y estrategias de la lucha legal planteada por el advenimiento del sufragio universal y las nuevas condiciones para la lucha armada. Atilio Bor\u00f3n ve en este trabajo una profunda elaboraci\u00f3n te\u00f3rica que prefigura la reflexi\u00f3n gramsciana. Engels y Gramsci, bue-nos conocedores de la dial\u00e9ctica, sab\u00edan que las formas de lucha \u2013violenta o pacifi-ca, legal o ilegal- no se excluyen entre s\u00ed: los dos t\u00e9rminos de la contradicci\u00f3n co-existen, no s\u00f3lo son inseparables sino que, pese a su antagonismo, se compenetran el uno al otro. Combati\u00f3 la lectura hagiogr\u00e1fica, dogm\u00e1tica, de la obra de Marx y la suya propia, as\u00ed como la comprensi\u00f3n simplificadora o mec\u00e1nica, no dial\u00e9ctica de sus ideas. Siempre se rehus\u00f3 a toda imaginaci\u00f3n ut\u00f3pica de lo que ser\u00eda la sociedad socialista: porque son los hombres los que hacen su historia y porque la dial\u00e9ctica no es abo-lida con la revoluci\u00f3n. \u201cLa llamada \u00absociedad socialista\u00bb, seg\u00fan creo yo, no es una cosa hecha de una vez y para siempre, sino que cabe considerarla, como todos los dem\u00e1s reg\u00edmenes hist\u00f3-ricos, una sociedad en constante cambio y transformaci\u00f3n\u201d.<br \/>\n\u201cAs\u00ed, pues, lo que podemos conjeturar hoy acerca de la regularizaci\u00f3n de las rela-ciones sexuales despu\u00e9s de la inminente supresi\u00f3n de la producci\u00f3n capitalista es, m\u00e1s que nada, de un orden negativo, y queda limitado, principalmente, a lo que de-be desaparecer. Pero \u00bfqu\u00e9 sobrevendr\u00e1? Eso se ver\u00e1 cuando haya crecido una nue-va generaci\u00f3n: una generaci\u00f3n de hombres que nunca se hayan encontrado en el caso de comprar a costa de dinero, ni con ayuda de ninguna otra fuerza social, el abandono de una mujer; y una generaci\u00f3n de mujeres que nunca se hayan visto en el caso de entregarse a un hombre en virtud de otras consideraciones que las de un amor real, ni de rehusar entregarse a su amante por miedo a las consideraciones econ\u00f3micas que ello pueda traerles. Y cuando esas generaciones aparezcan, en-viar\u00e1n al cuerno todo lo que nosotros pensamos que deber\u00edan hacer. Se dictar\u00e1n a s\u00ed mismas su propia conducta, y, en consonancia, crear\u00e1n una opini\u00f3n p\u00fablica para juzgar la conducta de cada uno. \u00a1Y todo quedar\u00e1 hecho!\u201d. A pesar de cumplir con ese descomunal programa de trabajo, la vida de Engels no era asc\u00e9tica y nunca lo hab\u00eda sido. Sus visitantes dan testimonio de su agrado por la abundante comida, el buen vino, el buen tabaco y la amena compa\u00f1\u00eda. Los domin-gos en su mesa pod\u00eda haber veinte hu\u00e9spedes o m\u00e1s, pues su casa siempre estaba abierta para reuniones realmente internacionales en las que Engels conversaba al mismo tiempo en varios idiomas. As\u00ed lo recuerdan August Bebel, Vera Zasulich, Pavel Axelrod, Fanny Kravchinskaia, Karl Kautsky y muchos otros visitantes. Tam-poco condicionaba su hospitalidad a la situaci\u00f3n social o las ideas pol\u00edticas: en su casa se reun\u00edan desde populistas rusos como Kravchinski (a) Stepniak, a conser-vadores alemanes como Helmuth von Gerlach, que lo visit\u00f3 en un viaje a Londres. Este es su testimonio:<br \/>\n\u201cEngels me caus\u00f3 una impresi\u00f3n imborrable. Es un profundo pensador, al que le gusta recibir en la biblioteca, y en la conversaci\u00f3n era un alegre renano\u2026 Con mo-tivo de triunfos del movimiento obrero, me invit\u00f3 con amigos londinenses a beber un barril de cerveza\u2026 Fue una velada muy divertida, y yo, que no era socialdem\u00f3-crata, no tuve en ning\u00fan momento la impresi\u00f3n de ser un intruso. Engels result\u00f3 ser un anfitri\u00f3n de tanta naturalidad y tan formidable, que cualquier persona ten\u00eda que sentirse a gusto en su compa\u00f1\u00eda\u201d.15 Si esta imagen del \u201calegre renano\u201d, que le confesara a Jenny Marx que su idea de la felicidad era el Chateau Margaux cosecha 1848 \u2013fecha significativa y no por moti-vos enol\u00f3gicos-, no coincide con la de un intelectual o un revolucionario \u201cserio\u201d, incluyamos para romper con los estereotipos, la visi\u00f3n de Marx, seg\u00fan recuerda Eleanor, llevando en hombros a sus ni\u00f1as o arreado como caballo de tiro para di-vertirlas. Engels hab\u00eda tenido bastante puritanismo y autorepresi\u00f3n con su familia. Engels muri\u00f3 el 5 de agosto de 1895 de un c\u00e1ncer de es\u00f3fago que en sus \u00faltimos d\u00edas le imped\u00eda comer y hablar, debiendo escribir en una pizarra para comunicarse. Dispuso que su funeral fuera sencillo e \u00edntimo y sus restos incinerados y arrojados al mar, pues no quer\u00eda ning\u00fan monumento a su memoria. En su testamento leg\u00f3 sus bienes, su biblioteca y los papeles que custodiaba a las hijas de Marx y al Parti-do Socialdem\u00f3crata alem\u00e1n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mar\u00eda Luisa Battegazzore<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Fundaci\u00f3n Rodney Arismendi se propone difundir, desde este medio, una selecci\u00f3n de textos de Federico Engels por entender que tienen gran actualidad o son menos conocidos. La lectura de estos escritos puede demostrar la frescura y pertinencia que conservan y, luego de m\u00e1s de un siglo, siguen siendo esclarecedores. Los asuntos elegidos ser\u00e1n:<\/p>\n<ul>\n<li style=\"text-align: justify;\">La familia, la sexualidad y la condici\u00f3n femenina<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Estado y sociedad. Azar y necesidad en la historia<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">El socialismo y la dial\u00e9ctica<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Temas militares. La guerra, la econom\u00eda, la tecnolog\u00eda y la pol\u00edtica<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">El arte de la insurrecci\u00f3n<\/li>\n<\/ul>\n<p>Documento en PDF: <a href=\"http:\/\/fundacionrodneyarismendi.org\/home\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/bicentenario-Engels.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Descargar&#8230;<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El 28 de noviembre de 1820 nac\u00eda Federico Engels, ese brillante autodidacta al que Marx consideraba el hombre m\u00e1s culto de Europa, un \u201cverdadero diccionario uni-versal\u201d, admirando su extraordinaria capacidad de trabajo. 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